Íñigo, paciente operado de cataratas

Íñigo, paciente operado de cataratas

24/07/2019

La vista es un sentido fundamental para todos. Pero aún lo es más para aquellos que, como Íñigo, se dedican a la fotografía de forma profesional. Jamás tuvo problemas de visión hasta que le diagnosticaron cataratas de forma inesperada a los 50 años.

Aunque siempre tuvo astigmatismo y de pequeño sufrió también ojo vago, las primeras limitaciones no aparecieron hasta cumplir la cuarentena. Nada fuera de lo normal a esa edad: dificultades para leer de cerca causadas por la aparición de la presbicia que se solucionaron con unas gafas progresivas. De esa forma, Íñigo se volvió a sentir cómodo en su entorno de trabajo: “La llegada de la fotografía digital ha significado pasar menos tiempo tomando fotografías y más tiempo de postproducción frente al ordenador”. Con las progresivas se volvió a sentir cómodo en la distancia corta, con el teclado y la pantalla del ordenador.

Sin embargo, hace unos meses que Íñigo empezó a sentir su visión realmente afectada: “La claridad me molestaba, no era capaz de enfocar bien cuando fotografiaba… no sabía qué era, pero veía evidentemente mal y las gafas ya no me arreglaban”, recuerda. En aquel momento decidió visitarse con el doctor Milan Pešić que, tras realizar una revisión, le diagnosticó cataratas y le anunció la necesidad de realizar una intervención.

Tras encajar la mala noticia y meditar mucho, finalmente Íñigo decidió operarse. La cirugía de cataratas consiste en extraer la catarata –cristalino que ha perdido su transparencia y está opacificado– y reemplazarla por una lente intraocular. Durante las pruebas preoperatorias, el doctor Pešić comprobó que el paciente no era apto para las lentes intraoculares trifocales y, para encontrar la mejor alternativa, el área de Función Visual del Centro, de la mano del contactólogo Eloi Rodríguez, probó con Íñigo distintas lentes para que él pudiera comprobar con cuáles se sentía más cómodo. Una vez presentadas todas las opciones, médico y paciente decidieron de forma conjunta cuál era la mejor opción: “Después de poderlas probar, elegí las lentes monofocales de larga distancia, que son las que me colocaron durante la operación, y la verdad es que ahora estoy encantado. Nunca he visto tan bien”.

Este tipo de lentes ofrecen una gran calidad de visión de lejos, que el paciente complementa con unas gafas para ver de cerca. De esta forma, Íñigo tiene ahora la mayor calidad de visión posible en ambas distancias: “Es como si ahora le hubiera puesto Photoshop a las cosas”, bromea.

Inscríbete a nuestra newsletter




Testimonios

  • Belinda Washington “El trabajo que hace la Fundación es fantástico. El objetivo es muy bueno, ayudar a [...]
  • Albert Om “La clínica Barraquer es un microestado independiente visitado por gente de todo el [...]
  • Plácido Domingo “Su increíble y total dedicación al paciente al que trata además de con su ciencia [...]
  • Ver todos

Pedir cita

Solicita visita con nuestros especialistas

PIDE CITA AHORA