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08/06/2015

Hablamos de cirugía refractiva para referirnos al conjunto de técnicas quirúrgicas que tienen como objetivo corregir los defectos refractivos del ojo (miopía, hipermetropía y astigmatismo) y así eliminar, o como mínimo reducir, la dependencia de las gafas.

Podemos clasificarlas en dos grandes grupos: las técnicas que utilizan el láser para modificar la curvatura de la córnea y las técnicas en las que se implanta una lente intraocular.

En general, las técnicas con láser están indicadas en graduaciones bajas (menos de 8 dioptrías) siempre y cuando la córnea cumpla una serie de requisitos. La implantación de lentes intraoculares está indicada en graduaciones más altas, o bien en personas que presentan problemas corneales que desaconsejan la práctica de un tratamiento láser.

Por tanto, el utilizar una técnica u otra dependerá de una serie de variables, como son: el número de dioptrías; las características de la córnea, sobre todo su regularidad y espesor; y, por último, la edad, ya que por encima de los 45 años aparece la presbicia y, en estos casos, los tratamientos con láser solo corregirían la visión de lejos.

Para saber si una persona puede beneficiarse de una técnica u otra es necesario realizar una serie de exploraciones.

Examen de la refracción ocular

Con ella determinaremos la graduación actual. Además es necesario conocer las refracciones de, como mínimo, los dos últimos años para saber si la graduación es estable.

Topografía corneal

Nos informará de las características morfológicas de la córnea. Con ella podemos determinar la técnica láser a utilizar o detectar signos de debilidad que podrían contraindicar la cirugía.

Paquimetría corneal

Mide el espesor de la córnea. Junto con la topografía es el parámetro más importante para decidir si una persona puede operarse con láser.

Tomografía de coherencia óptica

Es una técnica no invasiva que permite obtener imágenes en alta resolución de diferentes partes del ojo. En cirugía refractiva se emplea para medir el espesor corneal y el espacio que hay entre la córnea y el cristalino, de este modo sabemos si se puede implantar una lente intraocular con seguridad.

Pupilometría

Conocer el diámetro de la pupila en diferentes condiciones de iluminación nos permite predecir si la visión será más o menos confortable en diferentes situaciones, como la conducción nocturna.

Aberrometría y sensibilidad al contraste

Las propiedades ópticas del ojo no dependen solo de las dioptrías. Existen otros parámetros, como la regularidad de la superficie ocular o la calidad de los medios ópticos, que harán que la visión sea más nítida.

Exploración de la secreción lagrimal

Muchos pacientes candidatos a cirugía refractiva han sido portadores de lentes de contacto durante muchos años, lo cual hace que la secreción lagrimal no sea siempre óptima, pudiendo tener algunas molestias postoperatorias.

Todas estas exploraciones nos ayudarán a decidir cuál es la técnica más adecuada y segura para cada paciente.

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