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Ácido hialurónico vs. neuromoduladores: ¿qué tratamiento es mejor para la mirada?

AH vs Neuromoduladores
Dr. Rob van der Veen
Publicado 30/07/2026 / Revisado por
Dr. Rob van der Veen en 30/07/2026

En la búsqueda de una mirada más joven y fresca, dos tratamientos destacan en el ámbito de la medicina estética: el ácido hialurónico y los neuromoduladores (conocidos popularmente como toxina botulínica o bótox). Ambos ofrecen beneficios significativos, pero es esencial comprender sus diferencias para determinar cuál es el más adecuado según las necesidades individuales.

Diferencias entre ácido hialurónico y neuromoduladores

Ácido Hialurónico: es una sustancia que se encuentra de forma natural en nuestra piel, conocida por su capacidad para retener agua, proporcionando hidratación y volumen. Con el envejecimiento, su presencia disminuye, lo que contribuye a la formación de arrugas y pérdida de firmeza. Las inyecciones de ácido hialurónico buscan restaurar este volumen y suavizar las líneas de expresión.

Neuromoduladores: es una proteína purificada que actúa relajando temporalmente los músculos responsables de las arrugas dinámicas, aquellas que aparecen con los movimientos faciales repetitivos. Al impedir la contracción muscular, los neuromoduladores ayudan a prevenir y suavizar estas líneas de expresión.

¿Qué tratamiento elegir para rejuvenecer la mirada?

La elección entre ácido hialurónico y neuromoduladores depende de las características específicas de las arrugas y de la zona a tratar:

  • Patas de gallo: estas arrugas, situadas en el contorno externo de los ojos, son líneas de expresión que se forman por la contracción repetida de los músculos al sonreír o entrecerrar los ojos. Los neuromoduladores son especialmente eficaces para tratarlas, ya que relajan los músculos responsables, reduciendo su apariencia.
  • Ojeras y surcos bajo los ojos: si la preocupación radica en la pérdida de volumen o en la presencia de surcos marcados bajo los ojos, el ácido hialurónico es más adecuado. Al inyectarse en estas áreas, rellena y suaviza la zona, proporcionando un aspecto más descansado y rejuvenecido.

Combinación de tratamientos

En muchos casos, la combinación de ambos tratamientos ofrece resultados óptimos. Por ejemplo, se pueden utilizar neuromoduladores para las patas de gallo y ácido hialurónico para rellenar ojeras o dar volumen a los pómulos, logrando una armonización completa de la mirada.

Es fundamental consultar con un especialista en medicina estética o cirugía plástica ocular para evaluar las necesidades individuales y determinar el tratamiento más adecuado. Cada procedimiento tiene sus indicaciones específicas, y un profesional podrá asesorar sobre la mejor opción para rejuvenecer la mirada de forma segura y efectiva.

Dr. Rob van der Veen, oftalmólogo del Centro de Oftalmología Barraquer

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