Noticias

Pérdida visual súbita e indolora como señal de urgencia oftalmológica

Pérdida visual
Dra. Mª José Capella Elizalde
Publicado 01/09/2026 / Revisado por

Perder visión de forma repentina y sin dolor es una situación alarmante que puede ser el primer signo de una patología ocular grave que requiere atención médica urgente.

A diferencia de otros problemas oculares que cursan con molestias, enrojecimiento o dolor, una disminución brusca de la visión sin otros síntomas asociados puede deberse a alteraciones retinianas, vasculares o del nervio óptico potencialmente graves.

En el Centro de Oftalmología Barraquer recomendamos una valoración oftalmológica inmediata ante cualquier cambio visual brusco, aunque no exista dolor ocular.

¿Qué se considera pérdida visual súbita e indolora?

Se considera pérdida visual súbita e indolora aquella disminución de la visión que aparece en cuestión de minutos u horas, afecta a uno o ambos ojos y no se acompaña de dolor ocular significativo.

Puede manifestarse como:

  • Oscurecimiento parcial del campo visual.
  • Sensación de “cortina”.
  • Visión borrosa intensa.
  • Mancha negra central.
  • Pérdida total de visión.

Desprendimiento de retina

El desprendimiento de retina ocurre cuando la retina se separa de la capa subyacente que la nutre (epitelio pigmentario).

Signos de alerta

  • Aparición brusca o aumento importante de moscas volantes.
  • Destellos luminosos.
  • Sombra o pérdida progresiva de una parte del campo visual.

Cuando el desprendimiento progresa y afecta a la mácula, la pérdida visual puede ser severa y rápida.

El desprendimiento de retina constituye una urgencia quirúrgica. El pronóstico visual depende, en gran medida, de la rapidez de actuación.

Oclusión arterial retiniana

La oclusión de la arteria central de la retina o de alguna de sus ramas es una de las causas más graves.

Se produce por una interrupción brusca del flujo sanguíneo arterial hacia la retina, siendo el equivalente ocular a un ictus.

Características

  • Pérdida visual súbita y generalmente unilateral.
  • Ausencia de dolor ocular.

Además de la valoración oftalmológica urgente, suele requerir un estudio cardiovascular y neurológico para identificar posibles factores de riesgo asociados.

Oclusión venosa retiniana

La oclusión de la vena central de la retina o de alguna de sus ramas provoca una alteración del drenaje venoso, con congestión vascular y hemorragias retinianas.

Factores de riesgo

  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes mellitus.
  • Dislipidemia.
  • Glaucoma.

La afectación visual es variable y puede oscilar desde una disminución leve hasta una pérdida visual importante.

Hemorragia vítrea

Ocurre cuando se produce un sangrado en el interior del humor vítreo.

Los pacientes suelen describir:

  • Aparición súbita de manchas oscuras.
  • Nube rojiza en el campo visual.
  • Disminución brusca de la visión.

Entre sus causas más frecuentes se encuentran:

  • Retinopatía diabética.
  • Desgarros retinianos.
  • Traumatismos oculares.
  • Oclusiones vasculares de la retina.

Neuropatía óptica isquémica

Se produce por una alteración del aporte sanguíneo al nervio óptico.

Manifestaciones habituales:

  • Pérdida visual súbita e indolora.
  • Defectos en el campo visual.
  • Más frecuente en personas de edad avanzada con factores de riesgo cardiovascular.

En algunos casos puede asociarse a una arteritis de células gigantes, una enfermedad inflamatoria que requiere un tratamiento urgente para evitar daños visuales irreversibles.

¿Por qué estas enfermedades no producen dolor?

Muchas de las patologías que causan pérdida visual súbita afectan principalmente a la retina, nervio óptico o vasos sanguíneos. Estas estructuras no poseen receptores del dolor en la misma medida que otras partes oculares, como la córnea o la conjuntiva. Por ello, pueden producir una pérdida visual importante sin generar molestias significativas.

La ausencia de dolor no debe interpretarse como un signo de menor gravedad.

¿Qué hacer ante una pérdida visual súbita?

Ante cualquier disminución brusca de visión, es recomendable:

  1. Solicitar atención oftalmológica urgente.
  2. No esperar a que mejore espontáneamente.
  3. No automedicarse.

En algunas enfermedades retinianas y vasculares, el tiempo de actuación puede influir directamente en el pronóstico visual.

En el Centro de Oftalmología Barraquer disponemos de un servicio de urgencias oftalmológicas abierto permanentemente y preparado para evaluar de forma inmediata cualquier episodio de pérdida visual aguda.

Estudios diagnósticos habituales

  • Exploración completa del fondo de ojo.
  • OCT (tomografía de coherencia óptica).
  • Ecografía ocular.
  • Angiografía retiniana.
  • Campimetría

Un diagnóstico precoz permite instaurar el tratamiento más adecuado en el menor tiempo posible.

La pérdida visual súbita e indolora es un síntoma que nunca debe ignorarse. Puede ser la manifestación inicial de una patología retiniana o vascular potencialmente grave.

Ante cualquier cambio brusco de la visión, una valoración oftalmológica urgente resulta esencial para identificar la causa y, cuando sea posible, preservar la función visual.

Dra. Maria José Capella, oftalmóloga del Centro de Oftalmología Barraquer

Newsletter