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Inflamación ocular y uveítis como posible señal de otra enfermedad

Uveítis
Dra. Mª José Capella Elizalde
Publicado 10/07/2026 / Revisado por

Una inflamación ocular no siempre es un problema aislado. En determinados casos, puede ser la manifestación visible de una enfermedad que afecta a otras partes del organismo. La uveítis es una de las principales patologías en las que el ojo actúa como señal de alerta del sistema inmunológico.

Hasta en un 30–50 % de los casos, la uveítis puede asociarse a enfermedades sistémicas, especialmente de origen autoinmune o inflamatorio.

En el Centro de Oftalmología Barraquer entendemos que, ante una inflamación intraocular, es fundamental mirar más allá del ojo.

¿Qué es la uveítis y qué estructuras afecta?

La uveítis es la inflamación de la úvea, la capa media del ojo formada por:

  • Iris
  • Cuerpo ciliar
  • Coroides

Dependiendo de su localización anatómica, se clasifica en:

Uveítis anterior

La más frecuente. Afecta principalmente al iris y cuerpo ciliar.

Uveítis intermedia

Compromete el vítreo y la zona periférica de la retina.

Uveítis posterior

Inflama la coroides y puede afectar a la retina, los vasos sanguíneos retinianos y el nervio óptico.

Panuveítis

Afectación global de todos los compartimentos.

El problema no radica solo en la inflamación aguda, sino en el riesgo de complicaciones como catarata, glaucoma, edema macular o pérdida visual permanente.

Síntomas de la uveítis

Los síntomas pueden variar según el tipo, pero los más frecuentes incluyen:

Dolor ocular: Más frecuente en uveítis anterior

Enrojecimiento: Localizado alrededor del iris

Fotofobia: Molestia intensa ante la luz

Visión borrosa: Por la inflamación o el edema macular

Moscas volantes: Indican inflamación vítrea

Cuando la inflamación ocular es signo de una enfermedad sistémica

La uveítis puede ser la primera manifestación de enfermedades inflamatorias o autoinmunes. El sistema inmunitario, que normalmente protege al organismo, se activa de forma inapropiada y genera inflamación en distintos órganos, incluido el ojo.

Las enfermedades más frecuentemente asociadas incluyen:

  • Espondilitis anquilosante: Uveítis anterior recurrente unilateral
  • Artritis idiopática juvenil: Uveítis crónica bilateral en niños
  • Enfermedad de Behçet: Inflamación ocular bilateral severa
  • Sarcoidosis: Uveítis posterior o panuveítis
  • Enfermedad inflamatoria intestinal: Brotes asociados a actividad intestinal
  • Esclerosis múltiple: Uveítis intermedia

En ocasiones, la inflamación ocular precede al diagnóstico de la enfermedad sistémica.

¿Cuándo sospechar que la uveítis no es un problema aislado?

Debe ampliarse el estudio diagnóstico cuando:

  • La inflamación es bilateral
  • Se repite con frecuencia
  • Aparece en pacientes jóvenes
  • Se acompaña de dolor articular
  • Existen lesiones cutáneas, úlceras orales o síntomas digestivos o respiratorios
  • Se trata de una uveítis intermedia, posterior o panuveítis
  • No responde adecuadamente al tratamiento inicial

En estos casos, el abordaje debe ser multidisciplinar, coordinando oftalmología con reumatología o medicina interna. 

Diagnóstico de la uveítis

El diagnóstico se basa en una exploración oftalmológica especializada que incluye:

  • Exploración con lámpara de hendidura
  • Evaluación del fondo de ojo
  • Tomografía de coherencia óptica (OCT)
  • Analítica sanguínea y estudios inmunológicos específicos según la sospecha clínica
  • Radiografía de tórax

No todas las uveítis requieren un estudio sistémico completo, pero es esencial valorar cada caso de forma individualizada.

Tratamiento: controlar la inflamación y prevenir recaídas

El tratamiento depende de la causa, localización y gravedad:

Tratamiento local

  • Corticoides en colirio
  • Midriáticos para aliviar dolor y prevenir sinequias

Tratamiento sistémico

  • Corticoides orales
  • Inmunosupresores y terapias biológicas

El objetivo no es solo eliminar el brote actual, sino prevenir recurrencias y evitar el daño estructural permanente que comprometa la visión a largo plazo. 

La importancia del seguimiento especializado

La uveítis es una patología con tendencia a la recurrencia. Un seguimiento regular permite:

  • Detectar complicaciones precozmente
  • Ajustar el tratamiento según la respuesta y monitorizar efectos adversos
  • Coordinar la atención con reumatología o medicina interna si es necesario

El ojo puede actuar como una ventana que revela alteraciones sistémicas ocultas.

La uveítis no siempre es una inflamación ocular aislada. En determinados pacientes puede ser la primera señal de una enfermedad sistémica subyacente.

Detectarla a tiempo, estudiar su causa y realizar un seguimiento adecuado es fundamental para preservar la visión y proteger la salud general.

En el Centro de Oftalmología Barraquer abordamos cada caso con una visión integral, porque entender el origen de la inflamación es tan importante como tratarla.

Dra. Maria José Capella, oftalmóloga del Centro de Oftalmología Barraquer

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