Cómo influye el sueño en la calidad de la visión
08/07/2026
Una inflamación ocular no siempre es un problema aislado. En determinados casos, puede ser la manifestación visible de una enfermedad que afecta a otras partes del organismo. La uveítis es una de las principales patologías en las que el ojo actúa como señal de alerta del sistema inmunológico.
Hasta en un 30–50 % de los casos, la uveítis puede asociarse a enfermedades sistémicas, especialmente de origen autoinmune o inflamatorio.
En el Centro de Oftalmología Barraquer entendemos que, ante una inflamación intraocular, es fundamental mirar más allá del ojo.
La uveítis es la inflamación de la úvea, la capa media del ojo formada por:
Dependiendo de su localización anatómica, se clasifica en:
La más frecuente. Afecta principalmente al iris y cuerpo ciliar.
Compromete el vítreo y la zona periférica de la retina.
Inflama la coroides y puede afectar a la retina, los vasos sanguíneos retinianos y el nervio óptico.
Afectación global de todos los compartimentos.
El problema no radica solo en la inflamación aguda, sino en el riesgo de complicaciones como catarata, glaucoma, edema macular o pérdida visual permanente.
Los síntomas pueden variar según el tipo, pero los más frecuentes incluyen:
Dolor ocular: Más frecuente en uveítis anterior
Enrojecimiento: Localizado alrededor del iris
Fotofobia: Molestia intensa ante la luz
Visión borrosa: Por la inflamación o el edema macular
Moscas volantes: Indican inflamación vítrea
La uveítis puede ser la primera manifestación de enfermedades inflamatorias o autoinmunes. El sistema inmunitario, que normalmente protege al organismo, se activa de forma inapropiada y genera inflamación en distintos órganos, incluido el ojo.
Las enfermedades más frecuentemente asociadas incluyen:
En ocasiones, la inflamación ocular precede al diagnóstico de la enfermedad sistémica.
Debe ampliarse el estudio diagnóstico cuando:
En estos casos, el abordaje debe ser multidisciplinar, coordinando oftalmología con reumatología o medicina interna.
El diagnóstico se basa en una exploración oftalmológica especializada que incluye:
No todas las uveítis requieren un estudio sistémico completo, pero es esencial valorar cada caso de forma individualizada.
El tratamiento depende de la causa, localización y gravedad:
El objetivo no es solo eliminar el brote actual, sino prevenir recurrencias y evitar el daño estructural permanente que comprometa la visión a largo plazo.
La uveítis es una patología con tendencia a la recurrencia. Un seguimiento regular permite:
El ojo puede actuar como una ventana que revela alteraciones sistémicas ocultas.
La uveítis no siempre es una inflamación ocular aislada. En determinados pacientes puede ser la primera señal de una enfermedad sistémica subyacente.
Detectarla a tiempo, estudiar su causa y realizar un seguimiento adecuado es fundamental para preservar la visión y proteger la salud general.
En el Centro de Oftalmología Barraquer abordamos cada caso con una visión integral, porque entender el origen de la inflamación es tan importante como tratarla.
Dra. Maria José Capella, oftalmóloga del Centro de Oftalmología Barraquer