Curiosidades visuales: el movimiento ilusorio
27/10/2026
Los colirios para el glaucoma son una parte esencial del tratamiento para reducir la presión intraocular y proteger el nervio óptico. Sin embargo, como ocurre con cualquier medicamento, pueden provocar molestias o efectos secundarios.
La mayoría son leves y transitorios, pero algunos síntomas no deben ignorarse. Saber diferenciarlos ayuda a seguir el tratamiento con seguridad y a consultar a tiempo cuando sea necesario.
Los colirios actúan sobre la producción o el drenaje del líquido interno del ojo. Ese mecanismo permite controlar la presión ocular, pero también puede afectar a la superficie ocular, los párpados o la conjuntiva.
Además, algunos contienen conservantes que, en pacientes sensibles o con tratamientos prolongados, pueden favorecer sequedad ocular, irritación o sensación de arenilla.
En Barraquer entendemos que el tratamiento del glaucoma suele ser crónico. Por eso, la tolerancia al colirio es tan importante como su eficacia.
Al empezar un tratamiento o después de aplicar la gota, es relativamente frecuente notar molestias leves. Suelen durar poco y no empeoran con el paso de los días.
Puede considerarse habitual notar:
Estas molestias no suelen ser motivo de alarma si son leves, breves y no se acompañan de dolor intenso o pérdida de visión.
No todos los colirios para el glaucoma tienen los mismos efectos.
Los análogos de prostaglandinas pueden producir enrojecimiento ocular, crecimiento de las pestañas, oscurecimiento de la piel del párpado o cambios en la pigmentación del iris.
Los betabloqueantes pueden causar molestias locales, pero en algunos pacientes también provocar cansancio, mareo, pulso lento o dificultad respiratoria. Por este motivo, es importante informar al oftalmólogo si existen antecedentes de asma, EPOC o problemas cardíacos.
Los agonistas alfa pueden asociarse a picor, ojo rojo, sequedad o somnolencia. En ocasiones, la alergia aparece tras un tiempo de uso, aunque al principio el colirio se tolerara bien.
Los inhibidores de la anhidrasa carbónica pueden causar escozor, visión borrosa temporal, irritación ocular o sabor amargo.
Algunos síntomas no deben atribuirse sin más al colirio. Si aparecen, conviene consultar con el oftalmólogo para valorar si existe alergia, intolerancia, inflamación u otra complicación.
Debes pedir valoración si notas:
Una molestia breve puede ser esperable. Un síntoma intenso, progresivo o generalizado debe revisarse.
No conviene suspender un tratamiento para el glaucoma sin indicación médica. El glaucoma puede avanzar de forma silenciosa, y abandonar el tratamiento puede aumentar el riesgo de daño en el nervio óptico.
Si el colirio produce molestias, el especialista puede valorar distintas opciones: ajustar la pauta, cambiar de medicamento, indicar una presentación sin conservantes o estudiar alternativas como láser o cirugía, según cada caso.
Una buena técnica puede mejorar la tolerancia y reducir efectos secundarios.
Recomendaciones básicas:
Los efectos secundarios de los colirios para el glaucoma más frecuentes suelen ser leves: escozor breve, lagrimeo, visión borrosa temporal, ojo rojo moderado o sabor amargo. Sin embargo, síntomas como dolor intenso, pérdida de visión, inflamación marcada, dificultad respiratoria o mareos importantes requieren valoración médica.
En Barraquer, el tratamiento del glaucoma se aborda de forma personalizada, buscando controlar la presión ocular y preservar la visión con la mejor tolerancia posible.
Si tienes molestias con tus colirios, no suspendas el tratamiento por tu cuenta. Solicita una revisión para valorar la causa y ajustar la pauta si es necesario.
Dra. Alba Marin, oftalmóloga del Centro de Oftalmología Barraquer
El glaucoma es conocido como la patología ocular silenciosa ya que hasta estadios avanzados no presenta síntomas, haciendo complicada su detección y, por lo tanto, retrasando la aplicación de un tratamiento efectivo. Según la Organización Mundial de la Salud en el mundo existen unos 60 millones de personas que padecen esta patología irreversible del nervio óptico, cifra que puede seguir aumentando en los próximos años según las previsiones. En el último capítulo de este año hablamos sobre esta patología con el doctor Francisco Ruiz Tolosa, coordinador del departamento de glaucoma del Centro de Oftalmología Barraquer.