Cuidados oculares tras una intervención quirúrgica en niños
14/10/2026
15/10/2026
Licenciado en Medicina por la Universidad de Maastricht, donde también obtuvo su doctorado investigando el pigmento macular en colaboración internacional. Se especializó en Oftalmología y completó un fellowship en Cirugía Plástica Ocular y Órbita en Ámsterdam. Cuenta con más de 10 años de experiencia en oculoplastia, destacando en cirugía reconstructiva y estética.
En 2023 se incorporó al Centro de Oftalmología Barraquer, centrando su actividad en tumores palpebrales y su reconstrucción quirúrgica, órbita, vías lagrimales y oculoplastia estética.
¿Qué te llevó a estudiar Medicina y a especializarte en Oftalmología?
Por ahora soy el primero y el único en mi familia que ha estudiado Medicina; no es algo que mis padres hayan promovido especialmente. Primero estudié un año de Psicología, una disciplina que me interesaba muchísimo, pero no me veía ejerciéndola en el día a día. Me decidí a estudiar Medicina cuando me di cuenta de que podía profundizar en la asignatura que más me había fascinado durante los años anteriores: la Biología. Siempre pasaba horas estudiando el cuerpo humano y me fascinaba su complejidad. Me parecía muy interesante poder estudiarlo más a fondo para, finalmente, ayudar a quienes necesitaran ese conocimiento, que hoy en día son mis queridos pacientes.
Durante los estudios de Medicina realicé varias rotaciones externas, una de ellas en Aruba, en el Caribe, en las Antillas Holandesas. Fue allí donde mi mentor consiguió motivarme tanto en solo tres semanas que ya no hubo marcha atrás. Él vio mi entusiasmo cuando me colocaba detrás del microscopio y observaba las estructuras intraoculares como si fueran un libro de anatomía en 3D y en vivo. Es algo muy especial, y solo nosotros, como oftalmólogos, tenemos ese privilegio de verlo día tras día.
Cuando también me permitió realizar maniobras quirúrgicas durante mi rotación, algo que normalmente se reserva para residentes de segundo o tercer año, y vi la diferencia que podíamos provocar en la vida del paciente en pocos minutos, tomé la decisión.
¿Por qué te has dedicado a la subespecialidad de cirugía oculoplástica?
Al volver del Caribe, me enfoqué por completo en conseguir una plaza de residencia en Oftalmología, y acepté una posición para realizar primero una tesis doctoral y, posteriormente, la residencia. Ya durante los años de investigación participábamos en reuniones clínicas, y una de ellas destacó especialmente: la de oculoplastia con el Departamento de Anatomía Patológica. En esas sesiones, nuestro adjunto de cirugía de órbita comentaba sus cirugías, las biopsias y mostraba sus resultados postoperatorios. El resto es historia.
Después de mi residencia, conseguí una plaza para realizar un máster en Cirugía Oculoplástica y Órbita en el reconocido Orbital Center Amsterdam, y desde entonces me he dedicado exclusivamente a esta fantástica subespecialidad.
¿Cómo ha influido tu experiencia internacional en tu forma de trabajar?
Me ha ayudado mucho a abrir la mente y a aprender a practicar la medicina con todo tipo de pacientes y de orígenes muy diversos. Tenemos un dicho en holandés que viene del mundo culinario —que, además, me gusta mucho— y que dice: “Siempre va bien mirar en otras cocinas”.
Se puede entender, por tanto, que aprender tu trabajo en distintos países, en varios idiomas y con personas de orígenes muy diversos puede llevarte a crear tu propia “receta” para elaborar el mejor plan para cada paciente.
¿Cómo es tu día a día? ¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?
Mi día a día se reparte más o menos al 50 % entre consultas y cirugía, aunque hay épocas en las que opero más que visito. Lo que más me gusta de la oculoplastia es que une ciencia, habilidad y arte.
¿Recuerdas algún caso clínico que te haya marcado especialmente a lo largo de tu trayectoria?
El primer paciente con una enfermedad maligna incurable al que tuvimos que operar igualmente es algo que me impactó y nunca olvidaré. Por otro lado, recuerdo muy vívidamente a mi primera paciente estética, que quedó muy contenta después de su blefaroplastia.
¿En qué consiste exactamente la oculoplastia y qué tipo de problemas trata?
Tratamos básicamente cuatro grupos de pacientes:
1. Pacientes con problemas en los párpados, como malposiciones, tumores u otras alteraciones que requieren reconstrucción.
2. Pacientes con problemas del sistema lagrimal.
3. Pacientes con inflamaciones o tumores de la órbita, así como pacientes con orbitopatía tiroidea.
4. Pacientes que desean cirugía estética de los párpados, las cejas y otros tejidos adyacentes.
La blefaroplastia es muy conocida. ¿Cuándo está indicada por motivos médicos y cuándo por motivos estéticos?
Solo se considera funcional —es decir, indicada por motivos médicos— cuando la piel del párpado superior cubre parcialmente el eje visual. Todo lo demás se considera estético, aunque el paciente pueda sentir pesadez, cansancio ocular u otros síntomas que le lleven a percibirlo de otra manera. Para poder considerarla una intervención funcional, debe cumplirse este criterio.
¿Cómo te mantienes al día en un campo que avanza tan rápido?
Asisto a dos o tres congresos al año, donde participo activamente en presentaciones y discusiones para mantenerme siempre actualizado.
Con un trabajo tan absorbente, ¿qué haces para desconectar?
Hago deporte a menudo y casi cada fin de semana salgo con mi mujer y nuestros hijos a la playa, al interior de Cataluña o quedamos con amigos para disfrutar de la compañía. Además, cuando tenemos visitas de Holanda, aprovecho para enseñarles todo lo bonito que Barcelona y Cataluña me han mostrado en los últimos siete años que llevo viviendo aquí.