Este sitio utiliza cookies propias y de terceros. Algunas de las cookies son necesarias para navegar. Para habilitar o limitar categorías de cookies accesorias, o para obtener más información, personaliza la configuración.

03/02/2020

¿De qué son síntoma los ojos irritados y enrojecidos?

Los ojos irritados y enrojecidos son síntomas de inflamación de la conjuntiva. Las probables causas más comunes son las siguientes:

Conjuntivitis infecciosa

Las conjuntivitis infecciosas más frecuentes son por bacteria y por virus. Una inflamación por bacteria suele estar acompañada por legañas de color amarillo o verde que se acumulan, especialmente al levantarse por las mañanas.

Si un virus es el origen de la infección, los síntomas que le acompañan suelen ser hinchazón de los párpados, lagrimeo, molestias y fotofobia. El tratamiento recomendado son los lavados con suero fisiológico y el antibiótico en colirio.

Sequedad ocular

El ojo seco puede producir una inflamación de la superficie del ojo con síntomas como molestias, sensación de arenilla, quemazón e incluso fluctuación de la visión.

Estos síntomas suelen empeorar a medida que pasa el día, alcanzando el nivel más alto por la tarde-noche. El uso del ordenador o fijar la vista durante mucho tiempo sin descanso agrava el malestar.

El tratamiento consiste en parpadear frecuentemente, el uso de lágrimas artificiales sin conservantes y utilizar gafas protectoras en caso de encontrarse en ambientes muy secos o con mucho viento.

Blefaritis o inflamación del borde de los párpados

La blefaritis causa una irritación en la superficie ocular denominada blefaroconjuntivitis. Habitualmente está acompañada por picor o escozor en el borde palpebral y enrojecimiento leve de los ojos, más acusado por las mañanas al levantarse.

La limpieza del borde palpebral es el tratamiento principal. Ocasionalmente se necesita antibiótico combinado con corticoides en colirio para los ojos y en pomada para el borde de los párpados.

Obstrucción de la vía lagrimal

El síntoma más frecuente que le acompaña a la obstrucción del conducto nasolagrimal es el lagrimeo, incluso cuando no hay enrojecimiento de los ojos.

Hay que tratar primero la infección con antibiótico y posteriormente hay que realizar una cirugía para abrir la vía lagrimal como tratamiento definitivo.

Si tiene estos síntomas, debe acudir al oftalmólogo para obtener el diagnóstico correcto y para ser tratado y seguido adecuadamente.

Dr. Víctor Charoenrook

Newsletter