Relleno y desvanecimiento visuales
23/02/2026
10/12/2025
Es una enfermedad causada por un protozoo (Toxoplasma gondii) que se distribuye en el ambiente globalmente: se calcula que un tercio de la población mundial está infectada.
El ciclo vital del protozoo se desarrolla en el tubo digestivo de felinos domésticos y salvajes, que nos infectan al contaminar agua y alimentos con sus heces. Nos contagiamos principalmente:
Durante la infección aguda, la mayoría de pacientes permanecen asintomáticos. Sin embargo, un pequeño porcentaje presentará síntomas similares a la mononucleosis:
Estos síntomas suelen desaparecer, pero el germen permanece latente en el cuerpo durante toda la vida.
Se da en recién nacidos de madres infectadas. Puede afectar al ojo y/o al sistema nervioso. Sus consecuencias pueden ser muy severas:
En adultos inmunocomprometidos, primoinfección o reactivación de la infección latente: como en pacientes con SIDA u otras inmunodeficiencias.
También conocida como retinocoroiditis toxoplásmica, se manifiesta por:
El tratamiento se basa en el uso combinado de:
En casos de infección del sistema nervioso u ocular, se añaden glucocorticoide como antiinflamatorio.
Las lesiones pueden dejar secuelas graves si afectan el área macular (la zona de mayor agudeza visual). Esto ocurre con mayor frecuencia en la toxoplasmosis congénita, aunque también puede suceder en adultos.
Sí. El riesgo de recurrencia de la inflamación retiniana:
En casos con inmunosupresión se pueden usar pautas de antibiótico a dosis preventiva y prolongada, pero la prevención es fundamental en el cuidado de la salud. La higiene de alimentos y de manos es un pilar básico en el control de enfermedades infecciosas, y nunca debemos cansarnos de explicarlo.
Doctor Ramón Rey, medicina interna del Centro de Oftalmología Barraquer