Este sitio utiliza cookies propias y de terceros. Algunas de las cookies son necesarias para navegar. Para habilitar o limitar categorías de cookies accesorias, o para obtener más información, personaliza la configuración.

13/12/2021

Entrevistamos a la doctora Sandra Planella, especialista del área de Órbita y Oculoplastia.

—¿Por qué notamos tanto el paso del tiempo en la zona periocular?

La piel del contorno de los ojos es la más fina de nuestro cuerpo. A medida que pasan los años y empiezan a mostrarse los primeros signos del envejecimiento, disminuye la capacidad de producir colágeno y elastina, la piel va perdiendo firmeza y la estructura que envuelve a nuestros ojos pierde también volumen y posición. Además, cada persona parpadea un promedio de 10.000 veces a lo largo de un día. Debido a este movimiento continuo, los músculos se debilitan y la grasa se mueve desde la órbita hacia delante produciendo las bolsas palpebrales. Todos estos cambios sumados a los factores externos como el sol, la falta de descanso, el estrés o el consumo de tabaco, son responsables de que los ojos parezcan más pequeños y adquieran expresión de cansancio o tristeza permanente.

—¿Qué piden los pacientes al respecto? ¿Cuáles son las preocupaciones estéticas más comunes?

Nuestro rostro y, concretamente, nuestra mirada son nuestra tarjeta de presentación y determinan mucho la edad que aparentamos. Por esto, cada vez resulta más común que tanto hombres como mujeres se interesen por las opciones existentes para rejuvenecer su mirada.

La mayoría de pacientes que acuden a nuestro centro están interesados en la blefaroplastia (cirugía de párpados) y buscan eliminar las bolsas grasas que han ido apareciendo con el paso del tiempo y el exceso de piel de los párpado scon el objetivo de darle al rostro un aspecto más joven y eliminar los efectos del envejecimiento, del cansancio y del estrés. También acuden a nosotros pacientes que presentan ojeras en sus párpados inferiores (que tienen un componente hereditario importante, pero que pueden ser ocasionadas asimismo por el afinamiento de la piel y el descenso de la grasa en la mejilla), o tiene bolsas de grasa prominentes o buscan soluciones para mejorar la pigmentación, el hundimiento y la textura en esa área.

—¿Qué opciones terapéuticas existen para la prevención del envejecimiento de la piel alrededor de los ojos?

El envejecimiento facial no se detiene, pero los tratamientos que existen en la actualidad consiguen que tengamos una piel con mejor calidad durante mucho más tiempo. Lo primero que recomendamos y podemos hacer es controlar los factores que aceleran nuestro envejecimiento. Lo podemos conseguir con las medidas básicas para ayudar a mantener un aspecto de nuestra piel saludable: la protección solar (gafas de sol, cremas protectoras, exposición controlada a los rayos UV), beber mucha agua diariamente, seguir una dieta variada y equilibrada, dormir las horas necesarias para recuperarnos del desgaste del día, hacer deporte de forma regular y tener buenos hábitos: evitar el tabaco y no abusar del alcohol.

También la utilización de productos cosméticos nos ayudarán a mejorar la textura y la hidratación de la piel. Complementos como los antioxidantes o los transformadores, como el retinol, harán su trabajo para que nuestro aspecto luzca mejor durante más tiempo.

Para mejorar arrugas como las patas de gallo, el entrecejo y la frente, existe la conocida toxina botulínica. Este tratamiento permite atenuar las arrugas sin perder expresividad y en una única sesión. Los peelings y el láser, son aliados también para rejuvenecer la piel del contorno de los ojos.

Y finalmente, en aquellos pacientes con cejas descendidas, párpados superiores caídos y con exceso de piel o bolsas grasas prominentes, nos apoyamos en tratamientos quirúrgicos, la mayoría de las veces combinados en una única cirugía y así proporcionar una mejoría en nuestro aspecto y nuestra expresión facial sin perder la identidad personal.

Los oftalmólogos especializados en cirugía oculoplástica comprenden la compleja anatomía de la región periocular, la trabajan todos los días y pueden ayudar a revertir los signos del envejecimiento sin arriesgar la salud ocular

—¿Ofrecéis is cremas? ¿O solamente tratamiento quirúrgico?

Como oftalmólogos oculoplásticos, además de la anatomía de los párpados y la región periocular, debemos conocer cómo se estructura la piel, cómo funciona y cómo envejece. Por ello, siempre individualizamos a nuestros pacientes en función del tipo de piel, de las características de cada ojera, y en muchas ocasiones ofrecemos productos de dermocosmética adecuados para el área periocular y, si el tipo de ojera lo indica, también inyectamos un producto de relleno que es el ácido hialurónico, y así mejoramos el contorno y el hundimiento de la ojera, suavizando también la mirada.

—¿Por qué es importante ponerse en manos de un médico oftalmólogo para cuidar esta zona, aunque las preocupaciones sean solamente estéticas?

Los tratamientos para rejuvenecer la mirada requieren de especial pericia, ya que se trata de una zona muy delicada, cercana al globo ocular. Más que cualquier otro profesional, los oftalmólogos especializados en cirugía oculoplástica comprenden la compleja anatomía de la región periocular, la trabajan todos los días y pueden ayudar a los pacientes a revertir los signos del envejecimiento en esta región sin arriesgar la salud ocular.

—¿Cómo elegir entre tantas opciones? ¿Cómo es el asesoramiento al paciente? ¿De qué depende la elección del tratamiento?

Los párpados son estructuras altamente especializadas y de gran complejidad anatómica. Por eso, en la consulta se analiza detalladamente al paciente. Es muy importante realizar un buen diagnóstico y una buena planificación del tratamiento para conseguir un resultado satisfactorio.

Tanto los tratamientos no quirúrgicos como la cirugía de párpados o blefaroplastia deben ser muy individualizados porque existen diferentes técnicas y se debe seleccionar la más adecuada a cada paciente.

—¿Cómo son los resultados?

El postoperatorio tras una blefaroplastia es indoloro y la gran mayoría de pacientes no necesita ningún analgésico. Aunque, en mayor o menor medida y durante la primera semana, existe la posibilidad de cierta hinchazón en todos los pacientes. Cabe destacar que a la semana la mayoría de pacientes no tiene problema para recuperar sus actividades ‘sociales’ y vida laboral. Los resultados de una blefaroplastia son duraderos y es infrecuente que se realice esta cirugía por segunda vez en el mismo paciente.

Newsletter