Firmamos un acuerdo de colaboración con el Ministerio de Salud y Población de Egipto
26/02/2026
03/03/2026
La meibografía es una prueba de imagen no invasiva diseñada para visualizar de forma precisa las glándulas de Meibomio, estructuras situadas en los párpados superiores e inferiores. Estas glándulas producen la capa lipídica de la lágrima, esencial para evitar su evaporación rápida y mantener la superficie ocular estable. Cuando se alteran, disminuye la calidad lagrimal y aparecen molestias que pueden confundirse con fatiga visual o alergias. La meibografía permite ver directamente si estas glándulas están sanas, acortadas, dilatadas o ausentes, aportando información que antes solo podía sospecharse.
La realización del estudio es sencilla, rápida y completamente indolora. El paciente se sienta frente a un equipo dotado de iluminación infrarroja y cámara especializada. El profesional eversa suavemente el párpado mientras el dispositivo captura imágenes de alta resolución del patrón glandular. No se aplican gotas ni requiere preparación previa; basta con mantener la mirada fija unos segundos. En pocos minutos, el especialista dispone de un mapa detallado del estado de las glándulas, lo que facilita un análisis objetivo y permite comparar resultados en controles posteriores.
Esta prueba está especialmente indicada en pacientes con ojo seco, ya que la disfunción de las glándulas de Meibomio es una de sus causas más frecuentes. También resulta útil en casos de blefaritis crónica, intolerancia a lentes de contacto, rosácea ocular y síntomas como escozor, visión fluctuante o sensación de arenilla. Asimismo, ayuda a planificar tratamientos térmicos, luz pulsada intensa o higiene palpebral específica, y permite evaluar su eficacia con el tiempo. Gracias a la meibografía, es posible establecer diagnósticos más precisos y tratamientos personalizados, mejorando notablemente el bienestar ocular de los pacientes.
Olga Riera, Departamento de Biometría Ocular
El ojo seco es una patología crónica que consiste en la escasez de la cantidad de lágrima y/o en el deterioro de la calidad de la misma produciendo una inflamación de la superficie del ojo. Las lágrimas son esenciales para mantener la superficie del ojo lubricada, proporcionarle nutrientes y protegerlo contra infecciones. En este capítulo hablamos con el doctor Rubén Delgado sobre algunas cuestiones básicas sobre el ojo seco y los tratamientos que ofrecemos en Barraquer.