Día Mundial de la Seguridad del Paciente
17/09/2026
18/09/2026
La cantidad de proteína necesaria no es tan elevada como a menudo se percibe, pero es esencial para el correcto funcionamiento del organismo. En adultos sanos, la recomendación general se sitúa en torno a 0,8 g por kg de peso corporal al día, suficiente para cubrir las necesidades de mantenimiento. No obstante, en situaciones como el envejecimiento, el embarazo, la práctica de actividad física o la recuperación de procesos patológicos, los requerimientos pueden aumentar hasta 1,2–2 g/kg/día.
Más allá de la cantidad, es importante considerar la calidad de las fuentes proteicas y su distribución a lo largo del día. Una ingesta repartida entre las diferentes comidas contribuye a optimizar la síntesis proteica y el mantenimiento de la masa muscular. Fuentes de origen animal y vegetal, adecuadamente combinadas, permiten alcanzar los requerimientos nutricionales.
Un consumo superior al necesario no aporta beneficios adicionales en la mayoría de la población y puede desplazar otros nutrientes esenciales. Por ello, es fundamental individualizar la ingesta según las características y la situación clínica de cada persona.