06/09/2023

Cuidado ocular para inicio escolar

Una de las herramientas de aprendizaje cruciales para el inicio del curso escolar es cuidar la salud visual de nuestros hijos. Un defecto refractivo no corregido es la causa más común de bajo rendimiento escolar. El dolor de cabeza, la dificultad para aprender y la discapacidad visual son síntomas de los que debemos ocuparnos al comienzo de cada año escolar. En la infancia, estas afecciones tratables pueden afectar la vida del niño a través de dificultades al realizar actividades de la vida diaria, la movilidad, la lectura y la motricidad fina. Esto puede afectar su educación, su desarrollo personal y su propia productividad. Se estima que al menos un tercio de los 72 millones de niños del mundo que no asisten a la escuela tienen una discapacidad, lo que incluye a los que tienen problemas de visión.

¿Es necesario hacer una revisión ocular anual?

Sería recomendable realizar un cribado anual en niños en edad escolar aunque sean asintomáticos. Varios estudios demuestran que existe una clara relación entre el bajo rendimiento académico y los errores de refracción no corregidos, por lo que es recomendable descartar errores de refracción incluso en niños asintomáticos.

Además, no solo es importante descartar defectos refractivos como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo, existen otras afecciones oculares como alergias y ojo seco que deben descartarse en los niños, ya que en la mayoría de los casos los niños no se quejan porque no tienen un parámetro de lo que es ver bien.

Así como se recomiendan revisiones dentales anuales, se aconseja una revisión anual del estado ocular.

¿Cuáles son las señales que deben alertarnos sobre un problema ocular que el niño podría estar experimentando?

Existen algunos síntomas que pueden indicar a los padres y educadores que el niño podría necesitar un examen ocular:

  • Parpadeo y/o lagrimeo excesivo y frotarse los ojos con frecuencia.
  • Cubre o guiña un ojo ocasionalmente para ver mejor con el otro.
  • Se acerca mucho cuando lee, usa la tableta, el ordenador o mira la televisión.
  • Tiene déficit de atención y dificultad para concentrarse o un bajo rendimiento escolar.
  • Se queja de problemas para ver claramente lo que está escrito y/o lo que se proyecta en la pizarra.
  • Cuando hace actividades de cerca, ve doble o borroso ocasionalmente.
  • Cuando lee, sigue el texto con el dedo, frunce el ceño o parpadea en exceso.
  • Tiene dolores de cabeza frontales o mareos por la tarde o después de realizar una tarea cercana.
  • Tropieza fácilmente, no calcula bien las distancias, una consecuencia de la deficiencia en la sensación de profundidad.

En general, incluso en niños asintomáticos, se recomiendan exámenes oculares anuales, pero si aparece alguna de estas señales mencionadas anteriormente, sería obligatorio consultar a un oftalmólogo para asegurarse de que la visión del niño no esté comprometida.

Dra. Julia Sempere Matarredona, oftalmóloga del Barraquer UAE Eye Hospital

 

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