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¿Qué es?

El blefaroespasmo es el cierre involuntario de los párpados. Sucede por contracciones involuntarias del músculo orbicular (el músculo encargado de cerrar los párpados). Es una de las distonías (movimientos anormales) que afectan a cabeza y cuello más frecuentes.

El blefaroespasmo esencial o primario es bilateral y puede estar acompañado de movimientos involuntarios de cuello, cabeza o boca, que solo desaparecen mientras el paciente está durmiendo. Suele ser un proceso que avanza de forma gradual, aumentando lentamente de intensidad y frecuencia.

Síntomas

Los síntomas principales del blefaroespasmo son un parpadeo incontrolable en el inicio, el cierre involuntario de los ojos e incluso la disminución de visión en casos graves por la incapacidad de abrir los ojos, sensibilidad a la luz (fotofobia) y sequedad ocular. Empiezan con la presencia de los síntomas eventualmente, pero la patología avanza de forma gradual tanto en frecuencia como en intensidad.

Los pacientes pueden presentar dificultades para realizar actividades cotidianas de la vida diaria ya que los síntomas aparecen de forma repentina y en cualquier momento.

Causas

Las causas del blefaroespasmo pueden ser secundarias a alteraciones en el sistema nervioso central, a la falta de lubricación de la superficie ocular, lo que aumenta la frecuencia del parpadeo para intentar repartir la lágrima, efectos secundarios a ciertos medicamentos y pacientes con espasmo hemifacial.

Tipos

Existen tres tipos:

  • El espasmo palpebral menor o tic, se presenta como un temblor en el párpado o una vibración, se suele relacionar con el estrés, falta de sueño o un alto consumo de cafeína. Habitualmente no requiere tratamiento y se suele resolver espontáneamente.
  • El blefaroespasmo benigno esencial es una alteración que normalmente afecta a los dos ojos y que provoca el cierre involuntario, intenso y crónico de los ojos. Su intensidad y frecuencia suele aumentar con el paso del tiempo si no se trata y pueden llegar a ser invalidante.
  • El espasmo hemifacial, en el que se afectan los músculos de un lado de la cara provocando movimientos involuntarios irregulares y progresivos que también pueden afectar al músculo orbicular, a los músculos de alrededor de la boca y al músculo frontal entre otros. Puede estar causado por la compresión del nervio facial a causa de alguna arteria o a consecuencia de algún traumatismo.

Prevención

El blefaroespasmo no se puede prevenir pero es importante detectarlo de forma temprana. En muchos casos, el blefaroespasmo se asocia a un problema ocular, cuando en realidad se trata de un problema neurológico.

Tratamiento

El tratamiento consiste en la protección ocular con gafas con filtros específicos, gotas lubricantes y aplicación de toxina botulínica (sustancia inyectada en los músculos afectados para relajarlos temporalmente, evitando que se contraigan). El efecto de las inyecciones es temporal y típicamente dura unos meses, por lo que es necesario repetir el tratamiento para mantener el efecto.

Aunque su eficacia es muy alta, en los casos más agresivos se puede recurrir a una cirugía en la que se extrae una parte del músculo orbicular y musculatura depresora, evitando que siga cerrándose de forma involuntaria. Tras la cirugía, en ocasiones es necesario realizar de nuevo infiltraciones de toxina botulínica.

Profesionales que tratan esta patología

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