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¿En qué consiste el tratamiento?

La cirugía de la catarata congénita consiste en extraer el cristalino opacificado y reemplazarlo por una lente que compensará su potencia dióptrica. 

¿Cuándo está indicada esta cirugía?

Es necesario plantear una cirugía en el caso de que veamos que el desarrollo visual del niño está interferido.

En la infancia, la catarata congénita puede provocar nistagmus, que es la oscilación o el balanceo de los ojos, ya que no fijan con un punto concreto. También pueden provocar problemas de ojo vago y dificultades en el desarrollo de la visión, por lo tanto es necesario realizar la cirugía lo antes posible en los casos en los cuales está indicado.

¿Cómo se realiza?

Habitualmente en niños muy pequeños realizamos la cirugía sin el implante de la lente intraocular. Se efectua con anestesia general, normalmente  primero un ojo y al cabo de una semana o 15 días el otro.

Se lleva a cabo a través de dos pequeñas incisiones, se practica una abertura en el cristalino, en la cápsula anterior, llamada capsulorrexis. Se aspira la catarata congénita y luego se realiza una apertura en la cápsula posterior, la llamada capsulorrexis posterior, y se aspira una pequeña cantidad de vítreo anterior mediante lo que se denomina vitrectomía anterior.

Se deja así un pequeño anillo capsular que nos va a servir de soporte para en el futuro, alrededor de los 3, 4 o 6 años, o cuando decida el cirujano o la familia, se pueda implantar una lente intraocular de una forma sencilla.

Estos niños evidentemente, al perder el cristalino, necesitan muchas dioptrías. Normalmente a niños pequeños, de 2 o 3 meses, se les suele poner unas gafas de 18 dioptrías, pero la mejor rehabilitación la estamos consiguiendo con la adaptación de lentes de contacto de silicona.

Disponemos de un centro de contactología especializado en la adaptación de lentes de contacto para bebés y la rehabilitación visual consideramos que es óptima en la gran mayoría de los casos.

Resultados

Los resultados suelen ser buenos siempre y cuando la catarata sea intervenida de la forma más precoz posible, teniendo en cuenta el criterio del oftalmólogo cirujano y del oftalmólogo del departamento de visión binocular y estrabismo.

El tratamiento de la catarata congénita se aborda, así, de una forma multidisciplinar y varios especialistas son los que se implican en la cirugía y luego siguen en la evolución del desarrollo visual de estos pequeños, hasta conseguir los mejores resultados posibles.

Las lentes intraoculares se pueden implantar a partir de los 3 años de forma secundaria. Cuando se operan niños por encima de un año ya directamente colocamos la lente intraocular, no es necesario dejar al paciente sin ella y colocarla posteriormente.

La potencia de la lente intraocular, como con el crecimiento del ojo va a variar, ya se suele calcular una potencia para que compense dicho crecimiento del ojo en la infancia y en la adolescencia. Además la lente intraocular se puede cambiar en un futuro,  y además se pueden corregir los defectos refractivos que aparecen en la adolescencia con láser u otro tipo de técnicas que puedan plantearse.

Profesionales que realizan este tratamiento

Preguntas frecuentes

  • En recién nacidos o en niños pequeños existe la posibilidad de que se formen cataratas, no solamente en los adultos o en los ancianos. En los niños las cataratas pueden formarse por muchísimas causas y hay que investigar la posibilidad de que tengan alguna enfermedad metabólica o algún problema congénito general, sistémico, que pueda también asociarse a las cataratas congénitas. También existen cataratas traumáticas en la infancia, sobre todo en niños que reciben algún golpe en el ojo cuando son pequeños. Pero las cataratas congénitas aparecen en el nacimiento, pueden ser muy densas o poco densas, y provocar ambliopia u ojo vago si no se tratan. Es esencial acudir a un oftalmólgo que determinará cuándo es necesaria la cirugía en función de si el desarrollo visual de su hijo niño está interferido.

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