Arrugas

05/01/2023

Las arrugas son pliegues en la piel que aparecen en todas las personas como parte del proceso natural de envejecimiento. Aunque se desarrollan de forma fisiológica y no comprometen la funcionalidad cutánea, estos signos de la edad son el motivo principal de consulta estética, pues los pacientes son exigentes y tanto mujeres como hombres desean verse igual de jóvenes por fuera como se sienten por dentro.

Las arrugas pueden aparecer en distintas partes del rostro: arrugas frontales, arrugas del entrecejo o líneas glabelares, patas de gallo, arrugas en el párpado inferior, en las mejillas, surco nasogeniano, líneas de marioneta, arrugas en las comisuras de los labios, código de barras o líneas del cuello horizontales, también conocidas como collar de venus. Sea cuál sea su tipología, existe una amplia variedad de opciones para mejorar el aspecto y suavizar todas las arrugas sin la necesidad de pasar por el quirófano.

Para que el resultado de su tratamiento sea satisfactorio, es fundamental confiar en un equipo médico especializado y conocedor de la anatomía oculofacial, que trabaje con productos de alta calidad, personalice los casos y administre a cada rostro la dosis correcta de tratamiento, pues no existen dos pacientes iguales.

¿A qué edad aparecen las arrugas?

La pérdida de colágeno y elasticidad de la piel, así como el efecto de la gravedad, provoca que las arrugas manifiesten de forma lenta y progresiva con el paso de los años:

  • 30 años > las primeras líneas de expresión suelen aparecen a partir de los 25 o 30 años, aunque pueden hacerlo antes o después en función de la expresividad de la persona, pues estas primeras arrugas surgen debido a la actividad muscular y los gestos repetitivos, como fruncir el ceño o sonreír mucho. Se trata principalmente de la zona periorbitaria (contorno ocular), del tercio superior del rostro (frente) y del área peribucal (alrededor de los labios). Cuando estas arrugas dinámicas aparecen, es el momento ideal para realizar tratamientos preventivos.
  • 40 años > hacia esta edad aparecen arrugas gravitatorias de aspecto más marcado que suelen evidenciarse como consecuencia del proceso natural de envejecimiento por la disminución del tejido adiposo, la degeneración vascular y la atrofia ósea. En esta etapa, la deshidratación también se acentúa y la dermis pierde tono y luminosidad, volviendo la piel más áspera y seca.
  • 50 años > aparecen signos que se mantienen en reposo, de forma independiente a la mímica facial, visibles aún cuando no se está gesticulando, e irán acentuándose conforme pasen los años. Estas arrugas estáticas están provocadas por la fatiga de las estructuras que constituyen la piel, que pierde volumen de tejido, colágeno y elastina, volviéndose visiblemente más fina y flácida.

También es cierto que existen muchos factores que influyen en la evolución de las arrugas, como la genética, el estilo de vida saludable o el énfasis de la gesticulación, por lo que cada paciente presentará unas necesidades únicas.

Dra. Sandra Planella, oftalmóloga especializada en cirugía oculoplástica y estética oculofacial.

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