¿Cómo realizamos la mesoterapia facial?
26/03/2026
¿Notas que tus gafas ya no corrigen igual que antes? Aunque se suele pensar que la graduación ocular se estabiliza en la edad adulta, los cambios visuales son más frecuentes de lo que imaginas. En este artículo te explicamos por qué la graduación puede variar con los años, incluso en adultos sanos, y cuándo conviene hacer una revisión.
La graduación se refiere al número de dioptrías que necesita una lente para corregir defectos visuales como la miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia. Esta medida se obtiene mediante un examen optométrico y se expresa en valores positivos o negativos, según el tipo de alteración.
Aunque durante la infancia y adolescencia es normal que aumenten las dioptrías, en la vida adulta también pueden producirse modificaciones. Durante las primeras décadas de vida, la graduación suele evolucionar de forma natural debido a factores genéticos y ambientales, como el desarrollo del ojo, los hábitos visuales o el tiempo dedicado a actividades de cerca. En la mayoría de las personas esta progresión tiende a estabilizarse al llegar a la edad adulta, aunque no siempre permanece completamente fija a lo largo de los años. A continuación, explicamos las principales causas:
Algunas señales de alerta incluyen:
Algunas recomendaciones clave:
La variación de la graduación no es exclusiva de niños o adolescentes. En adultos, también puede producirse por múltiples causas, desde el envejecimiento ocular hasta factores sistémicos. En Barraquer estamos comprometidos con ofrecerte un diagnóstico riguroso y un tratamiento personalizado para que disfrutes siempre de la mejor visión posible.
Dr. Jose Lamarca, oftalmólogo del Centro de Oftalmología Barraquer
Casi todos los usuarios de gafas y lentillas se plantean alguna vez reducir su graduación con las técnicas refractivas. En este capítulo les explicamos todas las opciones y les ayudamos a saber cuándo vale la pena operarse, quién es un buen candidato y por qué es tan importante elegir dónde hacerlo.