Este sitio utiliza cookies propias y de terceros. Algunas de las cookies son necesarias para navegar. Para habilitar o limitar categorías de cookies accesorias, o para obtener más información, personaliza la configuración.

¿Qué son las cataratas?

Las cataratas son una de las causas más frecuentes de pérdida de visión y se deben a la pérdida de transparencia del cristalino, la lente natural del ojo.

El cristalino de manera natural y debido al envejecimiento pierde su transparencia lo que se traduce en una disminución de la agudeza visual. Aunque la mayoría están relacionadas con la edad, existen otros tipos como las cataratas congénitas (presentes desde el nacimiento), secundarias a ciertas enfermedades (uveítis, diabetes), medicamentos (corticoides) o traumatismos oculares.

Síntomas de la catarata

Normalmente se desarrollan lentamente, por lo que los síntomas aparecen de forma progresiva:

  • Visión borrosa o nublada en visón lejana.

  • Deslumbramiento  con la luz del sol, con las lámparas o focos de los coches por las noches.

  • En algunos casos causan miopía, por lo que pueden mejorara la visión cercana.

Un especialista podrá valorar si existe una catarata incipiente en cada paciente, para lo cual es muy conveniente someterse a revisiones periódicas, tanto en el caso de utilizar gafas o lentes de contacto como si no se usan.

Tipos de cataratas

Se pueden clasificar según su causa, o bien en función de la zona de opacidad del cristalino.

Cataratas seniles

Las seniles son las más frecuentes, y están vinculadas a la edad.

Cataratas metabólicas

Las metabólicas son aquellas que aparecen asociadas a enfermedades metabólicas, las más frecuente de las cuales es la Diabetes Mellitus.

Cataratas congénitas

Las congénitas son aquellas que están presentes al nacer o que se desarrollan durante los primeros meses de vida. Su aparición puede asociarse con condicionantes genéticos o bien con alguna enfermedad sufrida por la madre durante el embarazo, como la rubeola o la toxoplasmosis.

Cataratas traumáticas

Las traumáticas son aquellas que se producen tras un traumatismo ocular.

Cataratas tóxicas

Las tóxicas son aquellas que aparecen asociadas al uso crónico o al abuso de algunos fármacos o tóxicos, siendo los corticoides el elemento causal más frecuente.

Asimismo, dependiendo de la zona del cristalino opacificada, podemos diferenciar:

Cataratas nucleares

Las cataratas nucleares, en las que es el núcleo o centro del cristalino el que está principalmente opacificado. La catarata nuclear suele evolucionar lentamente y afecta más la visión lejana que a la cercana. Son las más frecuentes, y suelen asociarse con la edad.

Cataratas corticales

Las cataratas corticales, en las que se opacifica la corteza o envoltura del cristalino. Son menos comunes que las nucleares, y afectan más la visión de cerca.

Cataratas subcapsulares posteriores

Las cataratas subcapsulares posteriores, que se desarrollan en la capa más externa del cristalino: la cápsula posterior. Este tipo suele progresar con bastante rapidez, y se acompaña de deslumbramiento.                                                                                                                                                       

La observación y descripción cuidadosa de las cataratas durante el examen con lámpara de hendidura tiene una relevancia importante en la elaboración de la historia clínica oftalmológica de cada paciente.

Por un lado, permite valorar la progresión de la catarata de una visita a otra; por otro lado, su tipo y grado condicionan la elección de la técnica quirúrgica más adecuada para eliminarla, y alertan de posibles riesgos intraoperatorios propios de cada tipo.

Tratamientos

El tratamiento definitivo sigue siendo quirúrgico

La cirugía de las cataratas es en la actualidad un proceso rápido e indoloro, altamente efectivo y con escasos riesgos. La operación de cataratas consiste en aspirar el contenido del cristalino opacificado y reemplazarlo por una lente intraocular.

Las lentes intraoculares están en constate evolución tecnológica, tanto en su diseño como en los materiales. Actualmente existen varios tipos de lentes intraoculares: 

  • Lentes intraoculares monofocales
    Corrigen la visión lejana pero el paciente sigue precisando lentes para ver de cerca.
     
  • Lentes intraoculares multifocales
    Ofrecen visión a varias distancias: cerca, media y lejos dependiendo del modelo de lente. 

La recuperación postoperatoria es rápida y permite recobrar una visión normal.

El láser de femtosegundo puede utilizarse en la cirugía de cataratas.

Será el cirujano quien decidirá la mejor opción después de valorar individualemente cada caso, dependiendo de las expectativas de cada persona y de su condición anatómico-funcional.

Profesionales que tratan esta patología

Preguntas Frecuentes

  • En un primer momento, cuando la catarata es poco densa, se nota un enturbiamiento de la visión. Asimismo, las luces pueden causar más deslumbramiento del habitual. A medida que la catarata se desarrolla, la visión se hace más borrosa, dificultando progresivamente la realización de las actividades cotidianas.

  • En principio la graduación de la lente intraocular que colocamos en el ojo al quitar la catarata suele ser para toda la vida porque ya no hay cambios. De hecho, estos cambios casi siempre eran debidos a la propio cristalino convirtiéndose en catarata, con lo cual esa lente debería ser para toda la vida.

  • La lente intraocular que colocaremos dentro del ojo determinará si hay necesidad o no de llevar gafas. Actualmente hay lentes intraoculares que pueden corregir todos los defectos de vista, hipermetropía, miopía, astigmatismo con una lente tórica, e incluso la presbicia o vista cansada con una lente multifocal, ya sea bifocal o trifocal.

  • Actualmente la catarata se extrae por una incisión de 2 mm, ayudándonos con una sonda de ultrasonidos que va pulverizando y aspirando la catarata.

  • La catarata suele aparecer en gente mayor, aunque hay personas de 60 años, que no deberían ser consideradas mayores, que ya tienen también catarata. Y además puede aparecer en niños de forma congénita ya sea por una cuestión hereditaria, que uno de sus padres las tuviera también, o ya sea por una malformación en el desarrollo embrionario del cristalino.

  • Actualmente la cirugía de la catarata asistida con láser de femtosegundos permite realizar con alta precisión y seguridad algunos pasos delicados de la cirugía de la catarata. En la segunda parte de la intervención se siguen usando los ultrasonidos para la aspiración de la catarata como técnica convencional. El uso del láser de femtosegundos no está indicado en todas las cataratas, por lo que su oftalmólogo lo recomendará la técnica más adecuada en su caso.

  • Aunque es muy común oír que las lentes intraoculares se ensucian, lo que ocurre en realidad, de forma relativamente frecuente, es que se opacifica la cápsula posterior del cristalino. Siendo muy raro que la propia lente se deteriore o se ensucie.

    La cirugía de cataratas consiste en la fragmentación y aspiración del cristalino opacificado o catarata, y el posterior implante de una lente en el interior de la cápsula, que es una fina membrana que envuelve al cristalino. La parte posterior de dicha cápsula se mantiene íntegra ya que normalmente es transparente en el momento de la cirugía. La opacificación de la cápsula posterior puede aparecer meses o años después de la operación de cataratas y su consecuencia es la disminución progresiva de la visión. La sensación que produce es como la de ver a través de un cristal empañado o sucio.

    En la actualidad, el tratamiento más eficaz para la opacificación capsular es realizar una capsulotomía con láser. Consiste en abrir una pequeña ventana en el centro de la cápsula posterior. Es una técnica sencilla e indolora que no requiere quirófano ni hospitalización. La recuperación es rápida, regresando a la visión que se tenía antes de la opacificación.