Melanoma, el tumor ocular más frecuente



Doctores

Melanoma ocular

¿Qué es?

El globo ocular, a pesar de sus reducidas dimensiones, puede ser el lugar de asentamiento de un tumor.

Los tumores oculares más frecuentes son de carácter benigno y, en general, poco relevantes. Sin embargo, algunos pueden dar lugar a complicaciones severas en la visión e incluso presentar un fenotipo celular maligno, con capacidad para diseminar el tumor al organismo de forma incontrolable, dando lugar a una enfermedad metastásica con riesgo potencial de muerte.

El melanoma es el tumor ocular primario maligno más frecuente en el adulto, y su prevalencia aproximada es de un caso por cada treinta mil personas.

Los tumores oculares también pueden formar parte de síndromes generales, como la esclerosis tuberosa o la neurofibromatosis, e incluso ser la primera manifestación de enfermedades graves, como la facomatosis de Von Hippel Lindau, en la que crecen tu- mores de estirpe vascular dentro del ojo, en el riñón y en el sistema nervioso central.

Síntomas

Hay muchos tumores que son silentes, carecen de manifestaciones clínicas y únicamente pueden detectarse en un examen ocular rutinario.

Un cambio en la coloración del iris, un deterioro progresivo de la visión, el oscurecimiento de un sector del campo visual o la pupila de color blanquecino en un bebé constituyen signos de alarma y deben hacer sospechar la presencia de una tumoración dentro del ojo.

El diagnóstico y el tratamiento de los tumores oculares requiere mucha experiencia y la colaboración de un equipo multidisciplinar bien coordinado en el que intervienen especialistas: radioterapeutas, biofísicos, oncólogos, patólogos y genetistas.

Tratamiento

En función del tamaño y localización del tumor, se opta por diferentes alternativas terapéuticas, basadas fundamentalmente en técnicas muy especializadas de láser, radioterapia y cirugía que consiguen, en un alto porcentaje de casos, erradicar el tumor, conservando el globo ocular.

Los tumores situados en la parte anterior del ojo (iris, cuerpo ciliar y coroides anterior) son más fácilmente accesibles y pueden ser extirpados quirúrgicamente. La utilización de radioterapia local (braquiterapia) con diferentes isótopos radioactivos, como el Yo- do 125, también permite erradicar tumores de localización más posterior.

Prevención

Gracias a estas técnicas se ha conseguido aumentar la calidad de vida de los pacientes, debido a que no sólo es posible conservar el globo ocular de la persona afectada, sino que también se logra en la mayoría de los casos un grado aceptable de visión.

Por su asociación a otras enfermedades sistémicas es necesario revisiones oftalmológicas y control del estado general del paciente de por vida.

Doctores


Testimonios