Este sitio utiliza cookies propias y de terceros. Algunas de las cookies son necesarias para navegar. Para habilitar o limitar categorías de cookies accesorias, o para obtener más información, personaliza la configuración.

07/07/2020

Siempre se había sentido limitado por su graduación pero, últimamente, era tan alta que tenía problemas incluso para enconar laboratorios que le hicieran lentes a medida, pues tenía 10 dioptrías de hipermetropía y 5 de astigmatismo. Así es como Antonio, de 65 años, vino a Barraquer interesado en la cirugía refractiva.

El paciente se puso en manos del doctor Milan Pešić, que recientemente había operado a su hermano con excelentes resultados. Tras valorar su caso, el doctor determinó que no se podía operar la córnea mediante cirugía refractiva láser. Además, había otro factor importante: por su edad, no tardaría mucho en desarrollar cataratas, lo que significaría someterse a una segunda intervención en un corto periodo de tiempo.tr

De este modo, la mejor opción para Antonio fue realizar una cirugía del cristalino con fines refractivos, tal y como explica Pešić: “Realicé una cirugía de catarata sin tener aún catarata. Extraje su cristalino, que lo tenía prácticamente transparente, y en su lugar coloqué una lente intraocular, con la que conseguí corregir toda su graduación”. Gracias a esta técnica, Antonio solucionó dos problemas a la vez porque, además de reducir la dependencia de las gafas, la operación le impedirá desarrollar cataratas en el futuro, ya que su cristalino nunca llegará a opacificarse al haber sido extraído.

Los resultados han sido inmejorables: “Solo necesito gafas para poder leer y ya está. De lejos veo la tira, he quedado con cero dioptrías”, explica Antonio entusiasmado. Ahora ya no se da de bruces con los marcos de las puertas de casa, algo que le solía suceder antes al olvidarse las gafas en otra habitación, y cuando va a la playa con su nieto puede vigilarle tranquilamente desde la toalla. También disfruta de su gran afición, la artesanía con madera, que realiza con más facilidad. Una calidad de vida, gracias a la cirugía, que Antonio celebra haber recuperado.

Newsletter