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Ojos saltones y tiroides

26/10/2021

La oftalmopatía tiroidea (OT) es una enfermedad inflamatoria autoinmune, esto significa que, debido a causas desconocidas, el sistema inmunológico genera anticuerpos que atacan a la glándula tiroides y también a los tejidos alrededor de los ojos, como a los párpados, a la grasa y a los músculos que se encargan del movimiento ocular.

► También conocida como orbitopatía de Graves (OG) u orbitopatía distiroidea, esta patología puede empujar los ojos hacia fuera y generar el aspecto de exoftalmos u “ojos saltones”. Es el signo más universalmente conocido en la OG y utilizado incluso por algunos autores para la evaluación de los resultados quirúrgicos. Sin embargo, solo el 40-65% de los enfermos presentan exoftalmía.

La afectación ocular generalmente es bilateral, pero puede ser unilateral o ser muy asimétrica. Afecta principalmente a mujeres entre los 40 y 60 años y su progresión está altamente relacionada con el tabaquismo.

► Esta enfermedad se clasifica según su actividad, activa o inactiva, y su gravedad, leve, moderada o severa. Existen varias opciones de tratamiento en función del tiempo que ha transcurrido y los síntomas que se manifiestan.

Síntomas y tratamientos

Los síntomas menores, que no suelen poner en peligro la calidad de la visión, son: sensación de presión alrededor del ojo, irritación ocular, lagrimeo y sensación de cuerpo extraño. La administración de lágrimas artificiales, antiinflamatorios tópicos u orales o compresas frías suele ser suficiente para eliminar, o al menos aliviar, estas molestias. En ocasiones, cuando existe mucha actividad, son necesarios los glucocorticoides intravenosos. Otra alternativa, si estos no funcionan, son las nuevas terapias biológicas que están teniendo mucho protagonismo y posiblemente sean un tratamiento de primera línea en el futuro.

► En los casos de riesgo para el nervio óptico y, por lo tanto, con la visión del paciente en peligro, el tratamiento más habitual es la intervención quirúrgica para la descompresión orbitaria, que consiste en la eliminación de una parte de los huesos que rodean al globo ocular con el fin de proporcionar espacio y descongestionar la órbita.

En la fase inactiva, el paciente puede quedar con secuelas como visión doble, ojos saltones (exoftalmos) o afectación palpebral en forma de retracción palpebral (ojos muy abiertos) o bolsas en los párpados; en estos pacientes también ofrecemos tratamientos quirúrgicos rehabilitadores (descompresión orbitaria, cirugía de estrabismo o de párpados) para una mejora estética.

► En la OG es esencial el diagnóstico precoz de la enfermedad, que consiste en reconocer los primeros síntomas a etapas muy tempranas, para que el tratamiento sea más efectivo y no tenga prácticamente impacto en la calidad de vida del paciente.

Dra. Sandra Planella, oftalmóloga del Centro de Oftalmología Barraquer

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