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¿Qué es?

Es una enfermedad inflamatoria que afecta a la glándula tiroides y también a los tejidos alrededor de los ojos, como a los párpados, a la grasa y a los músculos que se encargan del movimiento ocular. Al alterarse el sistema inmunológico, este reacciona específicamente contra la glándula tiroides y estos tejidos de la órbita, inflamándolos.

Síntomas

Los pacientes inicialmente y de forma paulatina pueden notar los ojos con sensación de sequedad y enrojecimiento, los ojos más “saltones” (exoftamos), visión doble en según qué posiciones de la mirada (diplopia) o bien cambios del aspecto habitual de los párpados, ya sea mayor hinchazón o bien mayor apertura de los ojos (retracción de los párpados).

La afectación generalmente es en ambos ojos, pero ocasionalmente puede afectar a un solo ojo o ser muy asimétrica.

Causas y factores de riesgo

Está relacionada con la enfermedad tiroidea y su actividad. El único factor de riesgo que se ha relacionado negativamente con la evolución de la orbitopatía tiroidea es el tabaquismo.

Tipos

No existen tipos diferentes pero sí manifestaciones diferentes de los síntomas que pueden presentarse a lo largo del curso de la enfermedad.

Puede causar exoftalmía, retracción e hinchazón palpebral y diplopia en mayor o menor medida en los pacientes afectados de esta enfermedad. 

Prevención

La orbitopatía tiroidea no se puede prevenir pero un buen control de la función de la tiroides y el tratamiento adecuado de los síntomas de la orbitopatía tiroidea ya des de su inicio puede permitir un mejor control y evolución de la enfermedad.

Tratamiento

En la orbitopatía tiroidea existen varias opciones de tratamiento en función del tiempo que ha transcurrido y los síntomas que se manifiestan.

En pacientes en los que hace poco tiempo de la aparición de los síntomas y se encuentran en etapas iniciales de la enfermedad (fase inflamatoria) es posible realizar tratamiento conservador para proteger la córnea de la desecación por exposición.

En caso de que exista progresión de la enfermedad con empeoramiento de los síntomas, pudiéndose afectar la visión, se realiza tratamiento con antiinflamatorios (con bolos endovenosos de cortisona). En algunos pacientes los ojos vuelven a su condición habitual sin secuelas y no requieren tratamiento quirúrgico.

En pacientes en que ya hace varios meses de la fase inflamatoria, la inflamación da lugar a fibrosis, afectando a músculos y grasa orbitaria. En esta fase de fibrosis se realiza tratamiento quirúrgico mediante descompresión orbitaria para corregir la proptosis. Posteriormente, si es necesario, puede operarse el estrabismo y la retracción palpebral en párpados superiores.

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